Letra: R.P. Fernando Rojas Morey
Música: Srta. Graciela Campos Quispe

A los fieles testigos de Cristo,
cuya sangre la tierra abrevó,
Hoy recuerda la Iglesia, sin llanto,
de muy hondo, exhalando su canto
cual labriego en la recolección.

Ella sabe de vida y de muerte,
ella sabe nacer del dolor,
en la Pascua de cada mañana
huye el sueño la alegre campana
tras la noche de cruento sopor.

Entre aquellos primeros cristianos
que pagaron tal precio al amor
nuestro pueblo evoca tu nombre;
vas tan cerca del Hijo del Hombre,
Sebastián, te ha ungido el valor.

El martirio es de todos los tiempos;
hoy cayeron en pos de Jesús
sus profetas inermes y osados,
verbo fiel, cual aceros templados;
Sebastián, tú recoge esa flor.

Este pueblo que tú amas, te quiere,
forma parte de tu corazón;
peregrino de un nuevo destino
va buscando contigo el camino
de ser fiel, de seguir a Jesús.